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Paradiso: “El helado como producto nunca pasa de moda”

Escrito por BA Productivo

Daniel Paradiso tiene una historia que se podría comparar con la mayoría de los industriales pymes de este país: un buen producto, crecimiento en el mercado, visión de futuro y un proceso de crecimiento y expansión que permitió hoy a Helados Daniel ser una marca importante en el rubro de los helados.

Si bien el nacimiento como Helados Daniel se remonta a 1978 en la localidad de Victoria, su planta industrial instalada en Garín a partir del 2012, e inaugurada a finales de 2015, permitió que su producción y su evolución empresaria se consolidara hoy como un importante actor dentro del rubro de los helados.

“La primera heladería la pusimos en marcha en 1978, yo tenía 19 años, y no venía de una familia de heladeros. En mi caso mis padres me prestaron sus poquitos ahorros y arranqué. Esa primera heladería estaba a unos metros de la avenida, en un garage en donde vivíamos, porque no teníamos tanto dinero como para irnos a la avenida. Ya no tenemos ese lugar donde también teníamos la fábrica. Y como toda pyme construimos arriba una cámara, oficina y después compramos la casa de al lado para seguir expandiéndonos”.

“Desde los inicios tuvimos un diferencial como empresa respecto a la competencia y era que el nombre del dueño era la marca y que la compañía era familiar, aunque tenemos varios integrantes de nuestro staff altamente profesionalizados, muchos que están desde hace muchos años”, explicó el empresario en la charla para BAProductivo.com.ar.

En sus años de trayectoria, tuvo hitos para consolidar una marca y un producto en el mercado. El primero fue crear el Día del Helado durante el primer miércoles del mes de octubre de cada año, en coincidencia con el cumpleaños de Helados Daniel, que se fundó el 7 de octubre de aquel año del Mundial de Fútbol.

“Desde los inicios regalábamos helado en esa fecha e hicimos una campaña muy fuerte excepto en el año 2020, que no lo hicimos por la pandemia”, explicó.

Otro momento importante fue en 1985, cuando la hermana de Daniel puso una sucursal en La Horqueta. Otro momento que impulsó a la empresa a consolidarse en el mercado, fue en 1991 con la creación del súper dulce de leche, sabor q después se popularizó ofreciéndose en todas las heladerías.

A partir de 1997, otro mojón fue cuando la compañía empezó a abrir las primeras franquicias, sus empleados empezaron a ser sus clientes, ya que abrían su propia sucursal de Helados Daniel.

Entre los años 2005 y 2006, la compañía también mutó: las hijas de Paradiso empiezan a ser parte de la empresa y comienza el verdadero proceso de crecimiento y profesionalización de mandos altos y medios.

“La pyme crece cuando hay un mercado. Cuando ese mercado responde, se expande, se hace más grande”, explicó Paradiso el proceso que acompañó el crecimiento de la empresa.

Luego agregó: “Llegó un momento que necesitaba hacer lo que tenía en la cabeza, quería hacer una fábrica, una planta modelo. Empezamos a definir de mudarnos a un lugar no tan lejos de donde estábamos. Pensamos en San Fernando y en Tigre. Cuando conocí Escobar, conocí Garín, me pareció un lugar con mucho potencial, que se podía crecer mucho y que estaba acorde a la inversión que nosotros podíamos hacer”.

“En Victoria yo vivía a 100 metros, mis hijas vivían a 50 metros de la fábrica, que era el lugar donde crecí. Conocía palmo a palmo toda la zona, mis hijas se criaron y estudiaron también allí. De hecho, no necesitaba vehículo para ir a trabajar, iba caminando”, explicó el industrial al describir cuál era la realidad que vivía antes de llegar a Escobar.

La llegada a Garín se definió en 2010 y la compra del terreno llegó en el 2012. Pero hasta octubre de 2015 la compañía no pudo tener su planta operativa. Esta demora entre el 2012 al 2015 tuvo varios factores, pero el principal fue la gestión municipal de ese entonces. “Por estos temas es que llego a la Unión Industrial de Escobar, un amigo me presentó a Marcos (entonces presidente de la entidad Marcos Villar) y con esa ayuda empezamos a resolver problemas, principalmente con la gestión que actualmente gobierna”, relató.

Las instalaciones en Garín cuentan con 2400 metros cuadrados de planta y 6000 de terreno (la anterior fábrica llegó a tener 600 m2). El inicio de la producción llevó a incorporar cambios en la empresa. En 2015 la cantidad de empleados llegaba a 25 personas de las cuales una sola era de Escobar. Hoy la planta tiene 52 empleados de las cuales 25 personas son dl Partido. En total, Helados Daniel tiene 65 puestos de venta, que son todas franquicias, que emplean a su vez alrededor de 300 personas.

“En Escobar seguimos produciendo helado en balde, pero mi hija trajo la idea de hacer helados en palito y paletas. Fue un cambio de paradigma, el mercado lo estaba pidiendo y hay que ponerle la oreja. Hoy estamos cerca del 12% de la producción con palitos y paletas”.

Para finalizar, Daniel Paradiso dejó un mensaje que es motivador para el resto de las pymes familiares: “Las empresas, sobre todo cuando son muy chicas, su crecimiento tiene el estado de ánimo del dueño y se expande junto a la cabeza del dueño. Debemos seguir haciendo lo que sabemos hacer. El helado no pasa moda como producto, pero para crecer hay que saber que una persona de marketing es tan importante como el jefe de producción. Eso me costó aceptarlo, pero creo que fue parte de la clave del éxito de esta última etapa de la empresa”.