Opinion

Los desafíos del empresariado en tiempo defíciles

Avatar
Escrito por BA Productivo

Por Mariel Mejuto

Y finalmente el cisne negro llegó. Esta situación inédita en la historia de la humanidad que estamos atravesando pone más que de manifiesto a este mundo VICA (Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo). Nassim Taleb, (matemático y analista del comportamiento económico de las personas), en su libro, EL CISNE NEGRO. EL IMPACTO DE LO ALTAMENTE IMPROBABLE recuerda que antes del descubrimiento de Australia, en el Viejo Mundo se creía que todos los cisnes eran blancos. Esto era una verdad irrefutable. Una verdad que ni siquiera se cuestionaba. Cuando los europeos llegaron a Australia descubrieron que los cisnes también podían ser negros. Bastó un solo cisne negro para que esa verdad absoluta se desplomara. Este hecho demuestra la fragilidad de nuestro conocimiento, la necesidad de un aprendizaje permanente y de revisar una y otra vez paradigmas y creencias.

El Cisne Negro es un suceso que se caracteriza por los siguientes atributos:

A. Es una rareza, no se espera ni se predice su ocurrencia;

B. El impacto que produce es tremendo;

En este contexto de alta incertidumbre, el empresario más que nunca depende de sus habilidades blandas: su capacidad para negociar, mover al equipo a resultados en el medio de una crisis, tomar decisiones difíciles y comunicarlas, manejar situaciones conflictivas. Todo ello requiere de altos niveles de concentración, foco y desempeño.

Paradójicamente estas habilidades blandas pueden estar en desequilibrio: pocas horas de descanso, altos niveles de estrés, incertidumbre y presión provocan agotamiento, El empresario como piloto de tormentas necesita:

1. Agilidad para tomar decisiones y un equipo que implemente. En el medio de una tormenta una decisión tomada a destiempo puede tener un costo muy alto. Y como la tripulación de un barco, el equipo tiene que estar coordinado y cohesionado para implementar con eficiencia y celeridad. Cualquier decisión equivocada o tomada a destiempo en una situación normal puede tener consecuencias más morigeradas. En un contexto de alta incertidumbre, el impacto es más fuerte y rápido. Asimismo la capacidad del equipo para ejecutar con celeridad es clave. Los plazos de ejecución en una crisis deben ser más breves, de lo contrario, aumentan las probabilidades de que se diluya dicha implementación.

2. Gestión y liderazgo. Cumplir estos dos roles: gestionar y liderar. Cómo llevar al barco a buen puerto y al mismo tiempo cómo hacer que la tripulación implemente las acciones y tenga una emocionalidad que permita transitar estas aguas turbulentas. El mismo CEO necesita sostener con firmeza el timón y mantener un alto nivel de desempeño. A qué me refiero con gestionar y liderar. Toda persona en un puesto de conducción tiene 2 roles: el rol de administrador, el rol de mangement, gerenciamiento y el rol del líder.

3. El rol de gerenciamiento, management, o gestión tiene que ver con fijar objetivos, planificar, implementar, elaborar proyecciones, controlar resultados. Ahora bien, si el empresario o gerente se queda solo en el rol de administrador o gerenciador, va a ser muy difícil que logre el compromiso e implicación con la tarea. El desafío del liderazgo no es hacer que otros hagan, sino hacer que otros quieran hacer. Y para eso el equipo necesita ver que estás dando batalla porque también cada colaborador está librando su propia batalla interna y externa, a nivel personal y laboral.

4. Chequeo de las necesidades del equipo: Qué tanto la empresa se está adaptando al remoto y qué tanto estamos pensando en el día después. Cómo hacer para que los colaboradores regresen con confianza y compromiso. Muchos equipos están agobiados con reuniones interminables por videoconferencia sin llegar a decisiones claras. Chats de whatsapps que explotan, bombardeos de mails, que provocan ineficiencia, desorden, estrés y cansancio en el equipo. Seguramente esta crisis pone de manifiesto fugas de efectividad que ya existían.

Acá se pone de manifiesto la celeridad del empresario para buscar ayuda y poner recursos a disposición de su equipo. Las empresas y líderes que marcan la diferencia cuentan con un consultor o coach que facilita procesos para que destapar la
inteligencia colaborativa y colectiva de los equipos, logrando involucramiento, movilizando el talento y el conocimiento colectivo del equipo para lograr resultados.

Y sin lugar a dudas esta crisis es una oportunidad para crecer en su propio liderazgo. Las adversidades traen grandes lecciones. El auténtico liderazgo emerge de la propia historia, de la propia madurez personal y profesional. Mandela abrazó los versos de Invictus cuando estaba en la cárcel, no cuando estaba en el poder. El liderazgo es un proceso de constante aprendizaje y transformación para los que se atreven a transitarlo.