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La industria registró una caída de 30,6% interanual en abril según la UIA

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Escrito por BA Productivo

La actividad industrial registró una caída de 30,6% interanual en abril y de -17,1% mensual en la medición desestacionalizada. Es la caída más aguda de la serie (que inicia en 1994) y el nivel de producción fue el más bajo desde febrero de 2003. Así, en el primer cuatrimestre del 2020 se acumuló una baja de -11,5% respecto a igual período del año anterior.

Luego del fuerte impacto que tuvieron los primeros días de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) en la
producción industrial de marzo, en abril la caída de la producción se intensificó por el alcance pleno que tuvo el
aislamiento a lo largo del mes y en todo el territorio nacional.

Con solo 43% del empleo industrial formal autorizado en abril*, la actividad industrial registró una caída de -30,6%
interanual y de -17,1% mensual en la medición desestacionalizada. Es la caída más aguda de la serie -que
inicia en 1994- y el nivel de producción fue el más bajo desde abril de 2003. Así, en el primer cuatrimestre del 2020
se acumuló una baja de -11,5% respecto a igual período del año anterior.

El desempeño de abril se explicó por la contracción de prácticamente todos los sectores (destacándose la industria
automotriz, que no registró producción). Aquellos rubros considerados esenciales durante la cuarentena -como
alimentos y bebidas y la producción de sustancias y productos químicos, incluyendo al sector farmacéutico fueron los únicos en presentar caídas más moderadas e incluso leves subas interanuales en sus niveles de actividad.

El sector automotriz estuvo completamente paralizado, con una producción nula en abril que implicó una caída histórica
del -100%. Le siguió el sector de minerales no metálicos, incluyendo a los despachos de cemento, con una baja de -67% interanual en sus niveles de producción, en gran medida por el menor nivel de actividad de la construcción. Los productos textiles se contrajeron -57,8%, principalmente por caídas en hilados de algodón y tejidos y acabado de productos textiles. Además, la actividad de la industria de metales básicos registró una baja de -65,4%, con caídas en subrubros que promediaron hasta -70%. La refinación de petróleo cayó -40%, mientras que la metalmecánica se contrajo -38,7%, principalmente por la menor producción de equipos eléctricos, autopartes y fundición.

Por su parte, los rubros considerados esenciales durante el ASPO se vieron afectados en menor medida por el freno de
la actividad. En la producción de sustancias y productos químicos se registró una caída de -3,4%, amortiguada
principalmente por la mayor producción de agroquímicos, aunque la venta de medicamentos se contrajo -3%
interanual. Cabe destacar que la industria de alimentos y bebidas fue la única que registró una suba interanual en su
actividad. El sector creció 0,9%, principalmente por la mayor producción en carnes y productos lácteos, que amortiguaron las caídas registradas en la molienda de oleaginosas (sin las cuales la suba interanual sería de 1,9%) y en azúcar, productos de confitería y chocolate (por la menor circulación de gente en centros de consumo).

Con estos datos, la utilización de la capacidad instalada de la industria tocó un mínimo histórico al promediar 42% en abril de acuerdo a INDEC, una caída interanual de 19,6 puntos porcentuales. La utilización fue incluso menor al 48,2% registrado en enero 2002, la cifra más baja hasta el momento.

El fuerte impacto de la pandemia también se vio en las cuentas externas. Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron -58,3% interanual. Las caídas más pronunciadas se registraron en los subrubros calzado (-99%), material de transporte terrestre (-90,2%), y caucho y sus manufacturas (-77,8%). La menor exportación de vehículos se explica por los menores envíos a Brasil (-95%), lo cual generó que las exportaciones MOI dirigidas hacia ese país cayeran -75,5%.

Las exportaciones industriales enfrentan un panorama complicado, no solo por las mayores dificultades operativas del mercado local, sino también por la caída de la actividad en Brasil (se espera una contracción de -6,5% en 2020), la devaluación del Real y el exceso de producción de otros mercados. Las importaciones, por su parte, siguen cayendo
producto de la menor actividad local. Se contrajeron las compras tanto de bienes de consumo (-19,7%) como de
bienes de capital (-34,9%), piezas y accesorios (-43,7%) y bienes intermedios (-14,2%). Estos datos dieron como
resultado un saldo comercial positivo de USD 1.411 millones en abril, acumulando USD 4.720 millones en el primer
cuatrimestre.