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«El plan económico es cortoplacista: llegar lo mejor posible a octubre»

Escrito por BA Productivo

Así lo sostiene Eduardo Fracchia, en el Informe Económico Mensual del IAE Business School, la escuela de negocios de la Universidad Austral«Es una economía que no apuesta al futuro, la tasa de inversión no compensa el capital que se destruye. La inversión cayó 19% el año pasado. Ciertamente, el 90% de lo que ocurre a corto plazo es explicado por la pandemia. Si esta sigue fuerte en una segunda ola intensa y sin vacunas suficientes será más de lo mismo que en 2020 aunque si no se vuelve a fase 1 habrá más margen para rebotar entre 4% y 6%», comentó Fracchia.

Respecto al panorama global, Juan J. Llach sintetiza el optimismo creciente en la economía global, a pesar de ciertos riesgos subyacentes. Y repasa las proyecciones de enero del FMI, también más optimistas, aunque diversas: «El mundo crecerá este año 5,5%, superando la caída del 2020, de tal modo que el PIB global al final de 2021 será algo mayor que el de fines de 2019, y aumentaría 6,1% hasta 2022. A la Argentina le irá peor porque caerá 3,8% entre 2019 y 2022, en marcado contraste con la mejora de los países emergentes (8,9%), de China (16,7%), de los desarrollados (2,3%) y de Brasil (1,5%).»

Respecto a la situación de nuestro país ante este panorama global, Llach destaca que «si las vacunas avanzan con rapidez y eficacia, el mundo será menos hostil para la Argentina, ayudando a la negociación en marcha con el FMI por un acuerdo de facilidades extendidas, y eventualmente a la reactivación de la economía. Aun así es difícil que se acuerde este año porque las diferencias en materia fiscal son muy importantes. Por otro lado, el proteccionismo en los EEUU, ratificado por Biden, también puede afectar negativamente a la Argentina», agrega.

Por último, Llach insiste en que la mejora global tendría efectos más contundentes y rápidos para Argentina «si el gobierno anunciara un plan de desarrollo de productividad inclusiva´. La Argentina necesita, y puede, aunar el aumento de la productividad al de la inclusión, mediante un crecimiento significativo, en calidad y cantidad, de la inversión en capital humano y físico, que dé lugar a la creación de muchos empleos formales, herramienta fundamental para abatir la pobreza y reducir la desigualdad».

También en el plano internacional, Eduardo Fracchia repasa en este IEM algunas de las principales reflexiones que dejó el Foro Virtual de Davos 2021, dominadas por el tema Covid, y con eje en el planteo de un reseteo global del capitalismo, y sus implicancias en todos los órdenes. En el informe completo se resumen las ideas plasmadas en las intervenciones de los principales líderes participantes.

Entre la economía y la política

Eduardo Fracchia dedica un apartado a analizar la situación de la economía en un año nuevamente electoral. Repasa las principales variables de la economía doméstica, y relexiona «Se extraña aún un plan macro más consistente pero hay que reconocer que, durante el verano que transcurre, Guzmán viene conduciendo bien, sin turbulencias en el dólar oficial ni en los alternativos. Es una economía que, como dice Kiguel, está en terapia intensiva pero estable. Guzmán es el ministro más sólido de esta administración y debe capear los embates del Instituto Patria que procuran una economía más dirigista y soviética al estilo Kiciloff. A su vez, habrá que ver cómo funciona el nuevo esquema del Consejo Económico y Social en búsqueda de consensos. Se espera poco de esta institución, pues suena solo a una propuesta voluntarista en un ámbito donde no hay cabida para reformas estructurales a la Menem.»

«Como estrategia electoral se quiere 3 % de aumento del salario real en el marco de acuerdo de precios y salarios. Si hubiese fase 1 quizás se vuelva al IFE o ATP en el marco de una pobreza en 48%. Muy desafiante para la estabilidad social ya que el salario real se contrajo 20% desde el inicio de la gestión Macri y 3% el año pasado en el marco de la pandemia.», detalla Fracchia.

La ilusión de la dolarización

Federico De Cristo, profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, refleixona sobre algunas propuestas de adoptar al dólar como moneda de curso legal, y las razones que las convierten en una propuesta simplista y reduccionista. «El deseo de solucionar problemas crónicos que frenan el potencial económico del país no debería llevar a proponer medidas que, lejos de solucionar el problema, lo complicarían. La fantasía de la dolarización monetaria generaría crisis aún más profundas que las que estamos viviendo. Obviamente no habría saltos cambiarios y grandes inflaciones, pero sí habría altísimo desempleo, mayor nivel de pobreza y colapso productivo. Y los políticos, eventualmente, ¿cómo enfrentarían esta situación de mayor pobreza y caída productiva? Pues seguramente como lo han hecho hasta ahora: aumentando el gasto en seguridad social y asistencialismo. Pero una vez que se hubiera agotado el crédito, deberían recurrir a mayores impuestos porque no se podrían financiar emitiendo moneda (porque habríamos renunciado a la moneda nacional). Y con tensiones en aumento, aumentaría la probabilidad de peligrosos eventos de disrupción política y social.», resume De Cristo.

Completa su análisisis explicando las razones que llevan a los argentinos a no ahorrar en monedo naconal, las causas de las crisis recurrentes, y los diferentes motivos de por qué adoptar el dólar como moneda no evitaría el ajuste desagradable propio de la crisis.

Pronósticos e interrogantes con la mira en el año electoral

En el frente político, Eduardo Fracchia repasa el escenario electoral y la situación de partidos, alianzas y candidatos, como así también los factores que incidrián en las desiciones del electorado. «Sin dudas, golpearán en el electorado la pobreza, la inflación, la recesión, el desempleo, la falta de IFE y ATP. Juegan a favor el clientelismo, la demagogia, el fracaso de Macri en economía, el apoyo sindical, de intendentes del conurbano. Adicionalmente, no es un tema menor como está asolando la inseguridad en todo el país pero especialmente en el conurbano y en Rosario con policías inoperantes y sistemas judiciales garantistas.», detalla Fracchia.

Plantea a su vez los principales interrogantes que surgen ante un electorado que en las encuestas de opinión prefiere algo distinto que el kirchnerismo o Cambiemos.  «¿El kirchnerismo estará vivo después de CFK? ¿La Cámpora será una institución de peso en el largo plazo, seguirá con su eficacia organizativa en la formación de cuadros y ocupación de cargos en el  gobierno? ¿Los gobernadores podrán tener más masa crítica para influir en el sistema? ¿Se abrirá más Cambiemos a otras fuerzas como siempre quisieron Monzó y Frigerio? ¿Seguirá la grieta o habrá una convivencia más armónica entre los dos espacios? ¿Se desarrollará un tercer movimiento que fracasó con Lavagna 2019, una propuesta alternativa? ¿Cuál es el futuro de Massa, el mejor preparado para ser Presidente según Alberto Fernández? ¿No quedará ninguna herencia del Albertismo? ¿Procurará Alberto la reelección?», destaca como interrogantes Fracchia, a la vez que sostiene que todos confluyen en una oportunidad para nuevos espacios.

Si la historia con Menem hubiese sido otra

Eduardo Fracchia dedica otro apartado del IEM a repasar en un reconto -que admite incompleto y parcial- hitos de la década del 90 y algunas luces y sombras de la presidencia del recientemente fallecido Carlos Menem.

«La industria en su conjunto crece fuerte en los 90, es un mito su destrucción, es cierto le fue mal a las pymes en promedio. Queda el sinsabor de oportunidad desaprovechada. Surge el kirchnerismo del fracaso de la convertibilidad y ha dominado por 20 años la escena pública. La ideas liberales desprestigiadas, las que llevaron a Chile y a Perú su éxito desde los 90.», esgrime Fracchia entre algunas de sus reflexiones y agrega «Finalmente la sombra de corrupción e impunida, que fue combatida  por la fractura del peronismo representada por el Frepaso por políticos agudos como Bordón, Fernández Meijide y Chacho Alvarez. Mucho para recordar y debatir, y para aprender en esta democracia que pudo haber sido distinta si el programa de Menem con mayor sentido social y sin corrupción hubiese seguido en el siglo 21, fue el camino exitoso de Chile».

Finalmente, Martín Calveira repasa las principales variables de la coyuntura económica, entre las que se destacan las siguientes tendencias.

Precios:

-La inflación mensual minorista de enero registró 4%. El crecimiento intermensual de los precios se sostiene en un nivel alto en el contexto de necesidad de estabilización.

-Las proyecciones y expectativas inflacionarias se presentan en niveles alejados de una fase desinflacionaria. El relevamiento de expectativas de mercado (REM) del Banco Central proyecta un crecimiento anual del nivel de precios de 48,8% durante este año.

Actividad económica:

-La actividad económica registra una recuperación mensual desde el segundo semestre del 2020.

-Las proyecciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año son ligeramente positivas. Se espera cierta recuperación durante los primeros dos trimestres del año y un crecimiento anual promedio de 5,5%.

-Destacamos la importancia que la agenda de corto plazo de la política económica esté acompañada por factores de mediano y largo plazo que impulsen no solo el crecimiento económico, sino que se enfoque en una perspectiva de productividad inclusiva.

Sector fiscal

-La pretendida política fiscal de mayor sustentabilidad por parte del poder Ejecutivo es necesaria. La estabilización económica demanda que la política fiscal se coordine en una transición con una menor expansión de la política monetaria.

-La recaudación tributaria nacional de enero reiteró un crecimiento en términos reales respecto al mismo mes de 2020. La variación interanual de la recaudación ajustada por precios fue del orden del 8%.

Sector externo

-El resultado del comercio exterior argentino plantea interrogantes que se intensifican ante la necesidad de liquidez externa. Se registró una desaceleración del resultado comercial en el último cuatrimestre de 2020 el cual se proyecta revertirse rápidamente ante la mejora de los precios externos.

-El tipo de cambio real evidenció una disminución promedio mensual de 2,4% en la segunda semana de febrero de 2021 (base 2010=1). Tras la apreciación intermensual, el nivel está por encima del promedio de toda la serie del año 2020.

-La economía internacional evidencia un panorama favorable que se argumenta desde previsiones de crecimiento más optimistas, mayor demanda de bienes desde China y un programa fiscal expansivo en Estados Unidos.

-El aumento en los precios de las commodities y un potencial de ingreso de flujos financieros dado el marco de niveles de tasa de interés internacional se presenta positivo con vistas a la recuperación económica nacional.

Sector monetario y financiero

-La estabilidad cambiaria de los últimos meses debe ser acompañada de la desaceleración del nivel general de precios. La autoridad monetaria tiene el desafío apremiante de generar una menor dinámica inflacionaria mensual en el objetivo de estabilizar la macroeconomía.

-Ante el objetivo de suavizar las tensiones de la economía se espera una gestión monetaria de sesgo contractivo. Tras un año de gran exceso monetario uno de los factores fundamentales para la política monetaria será la evolución.